Confort y gastronomía, esencias de la vida
Clásicamente se ha relacionado el sueño con la consolidación de la memoria. Es más, se sabe que dormir, incluso durante una breve siesta, ayuda a recordar mejor. Hasta ahora se creía que durante el sueño se fortalecían las conexiones implicadas en el almacenamiento de recuerdos recientes. Sin embargo, una nueva teoría sugiere que durante la noche, ocurre lo contrario, las conexiones entre las neuronas se debilitan, y así se evita que el cerebro se sature con la experiencia diaria. Gracias a este «reseteado» nocturno podemos almacenar nueva información al día siguiente.
«El aprendizaje requiere establecer sinapsis [conexiones] nuevas entre las neuronas. Si esa formación no se regula, se saturaría el cerebro y no podríamos aprender más. Cada vez hay más pruebas de que el número de sinapsis de la vigilia disminuye durante el sueño. Se trata de potenciar lo útil, eliminar el ruido y dejar al cerebro preparado para aprender más», explica la doctora De Andrés.
Que nuestra mente esté «desconectada» durante el sueño ayuda al cerebro precisamente a distinguir entre esa información importante y el «ruido», como explican los defensores de tal hipótesis, Giulio Tononi y Chiara Cirelli, de la Universidad de Wisconsin-Madison, en el número de octubre de la revista «Investigación y Ciencia». Una tarea difícil de realizar que no es posible durante el día, cuando casi todo lo que ocurre a nuestro alrededor deja huella en las conexiones entre las neuronas.
Y es precisamente el sueño de ondas lentas, el denominado reparador, el que ayuda a que las conexiones se debiliten para deshacerse de las que no interesan. Es por eso que después de una noche de sueño no sólo recordamos mejor, sino que también se aprende mejor. Además este debilitamiento selectivo de las sinapsis es fundamental para ahorrar energía y disminuir el estrés celular, apunta De Andrés.
Según la hipótesis de estos investigadores, las horas de sueño durante la infancia y la adolescencia tienen una importancia mayor aún, ya que las conexiones entre neuronas «se forman, refuerzan y eliminan con una frecuencia extraordinaria, que ya no se repite durante el resto de la vida adulta».
Fuente: https://www.abc.es/salud/noticias